POLÍTICA DE SATISFACCIÓN.
Sabemos que contratar un servicio estratégico implica una apuesta. Y precisamente por eso no te pedimos fe ciega: te pedimos que juzgues el trabajo por resultados reales.
Queremos que trabajes con nosotros con total tranquilidad. Por eso, si tras la entrega de la primera fase no ves reflejada la calidad y el valor esperados, te devolvemos el 100% de tu dinero sin complicaciones.
REGLAS DEL JUEGO.
1. Esto es un trabajo en equipo.
Si tú o tu equipo no ponéis en cuarentena lo que creéis saber y aplicáis otras ideas, el cambio no ocurre. Si no estamos dispuestos a cuestionar lo que damos por hecho, no va a haber transformación. Por muchas buenas intenciones que haya, el cambio no negocia con la comodidad.
2. Lo que yo necesito de ti (Nuestro SLA sin letra pequeña).
1. Desnudez total desde el minuto uno.
Vamos a meterme en las tripas de tu negocio y a encender la luz en las habitaciones donde normalmente no dejas entrar a nadie. Veremos tus números sin maquillaje y dejaremos las fachadas corporativas en la puerta para poder diagnosticar de verdad.
2. Compromiso real: Sin excusas ni huidas tácticas.
Este proceso va a remover cosas y tu ego buscará excusas para escapar. En algún momento, aparecerá la tentación de justificar, posponer o suavizar lo incómodo. Precisamente ahí es donde empieza el trabajo de verdad. La asistencia a las sesiones no se negocia al 100%. Si hay una emergencia real, nos avisamos con al menos 48 horas de antelación. Salirse de la mesa cuando la conversación se pone difícil no es una opción si de verdad quieres sanar la cultura de tu empresa.
3. Espacio para el cambio: Reducir tu agenda corporativa.
Vas a tener que experimentar el vértigo de soltar el mando. Esto implica aguantar la pulsión visceral de supervisarlo todo y dar espacio real para que tu gente respire, se equivoque y ejercite su propia soberanía. Tolerar esa falta de control inmediato será incómodo, pero es el único camino para dejar de ahogar el talento de tu organización.
3. Mi Garantía: Pruebas la primera fase "sin riesgo".
Sé que dar el paso de transformar tu forma de trabajar o liderar da vértigo y no quiero que sientas una incertidumbre añadida. Por eso, el riesgo de que el programa no funcione lo asumo yo al principio. ¿Cómo?
1. La prueba del algodón.
2. Si no te encaja, te devuelvo el dinero.
Si sientes sinceramente que lo entregado no te aporta un valor claro ni la profundidad prometida, me lo dices, te reembolso el 100% de lo abonado y nos despedimos con un abrazo y sin malos rollos.
3. Métricas de impacto para programas largos.
Si hacemos un acompañamiento de varios meses, iremos midiendo el progreso egún los criterios definidos para cada caso. La garantía de continuidad se mantendrá si logramos mejoras tangibles establecidas. En ocasiones, el proceso exigirá hacer una pausa en el envío de nuevos contenidos para permitir que el sistema nervioso y la estructura de tu empresa digieran lo trabajado. Esto no es un estancamiento ni una falta de éxito, sino el respeto biológico al ritmo de integración que requiere cualquier transformación real.
4. Cláusula de Rescisión Unilateral.
Del mismo modo, tú también podrás rescindir el contrato en cualquier momento si sientes que no es tu momento o que la metodología no encaja con tu proceso. Sin penalizaciones ni ataduras. Simplemente ajustaremos los honorarios a los hitos o sesiones realizadas hasta la fecha y nos despediremos con total respeto y la puerta abierta para cuando decidas retomar.
5. Sobre la Propiedad Intelectual y la Impartición del Programa.
Por eso no le tenemos miedo al plagio ni a las copias. Resulta imposible impartir esta transformación si no se ha encarnado previamente la información en la propia vivencia. Solo alguien que ha transitado su propio viaje de coherencia puede guiar a otros.
De hecho, si tras este proceso te sientes capacitado para encarnar y divulgar estos principios en tu entorno, será una extraordinaria noticia, pues significará que hay una persona más contribuyendo a construir un mundo más consciente, amoroso y humano.
6. Confianza.
Nuestro compromiso es crear una «bóveda de confianza» donde puedas expresarte con total libertad, sabiendo que tu reputación o la de tu organización están 100% protegidas. Un espacio 100% seguro para la vulnerabilidad.
Te garantizamos que podrás quitarte el caparazón de invulnerabilidad sin que eso sea usado en tu contra. Todo lo que se comparta en este espacio se queda dentro, procesado desde el máximo respeto a tu ritmo y a tu historia.