Andy Warhol señaló cuatro formas de comportamiento que se han convertido en modas obsesivas de las sociedades modernas y que, si hacemos una mirada profunda, son generadas por la falta de autoestima.
He aquí 4 mecanismos de protección con los que pasar de parecer un perdedor a lograr alcanzar un aparente éxito. La pega está en que si se consigue triunfar por estos medios, se llega gracias a un personaje que tiene poco que ver con quien se es en realidad. Y, así, es fácil terminar obteniendo metas que, en el fondo, no producen felicidad.
Dado que son reacciones que tenemos todos, en mayor o menor medida, es conveniente que reflexionemos sobre por qué actuamos así. ¿Qué motiva las siguientes conductas interrelacionadas como mecanismos de protección?
Cuando anulamos la capacidad de escuchar, y la necesidad de expresarnos es superior a las ganas de aprender o de entender, aparece lo que llamamos trastorno narcisista. La consecuencia principal es que, el relacionarnos, el otro no existe lo que desemboca en procederes egoístas, o nos creemos superiores lo que puede favorecer el menosprecio o pautas beligerantes hacia los demás. También podemos alardear de nuestras capacidades para esconder nuestra vulnerabilidad.
Cuando nuestro auto concepto depende de lo que acontece en el exterior, provocar y tratar de generar deseo se convierten en la fuente de motivación de nuestra forma de interaccionar. Buscar formas de cautivar o de tentar es el objetivo principal de nuestras actuaciones. Lo excesivo o extravagante toman el protagonismo para buscar ser mirado e incluso admirado. La finalidad es exponerse al público tratando de ser especial. Unos instantes de fama son suficientes para sentir una gratificación fugaz y experimentar ser una celebridad.
De esta manera, lo de nuestro alrededor toma el mando y tiene más poder que lo que dice nuestra voz interior. En un punto, dejamos de existir. De ahí que nuestras decisiones terminen no estando encaminadas a obtener lo que nos produciría satisfacción a largo plazo.
Especular
Etimología
que significa "mirar desde lo alto"
Si desconectamos la empatía y reducimos el volumen de nuestra voz interior, dudamos de nuestro valor y, desde aquí, lo habitual es ponernos un precio. Pagando un coste por nuestra valía se puede conseguir cualquier cosa de nosotros.
Sin estima, difícilmente le vamos a dar a los demás algo que no nos damos a nosotros. Luego, al relacionarnos, aparecen diferentes modalidades de agresividad. También con uno mismo. Manipulación, insulto, engaño, racismo, machismo, lesiones,…
Tratar de imponerse puede generar victorias pero impide el espacio a otras personas que, tarde o temprano, reclamarán ocuparlo. Sentimos una enorme soledad.
Cualquier relación con un otro buscará obtener algo. Nada es gratis. Todo tiene una tarifa. Siempre hay un intercambio, donde lo productivo y efectivo parece ser que ganemos más que el otro.
La consecuencia principal de esta manera de concebir la realidad es que, a nivel personal, generamos interacciones desequilibradas que nos lastiman y, sin darnos cuenta, nos alejamos de lo que es el amor. Justo esto último es lo que verdaderamente anhelamos.
Cuando sentir se convierte en un conflicto, optamos por renunciar a nuestra sensibilidad y empezamos a tener una mirada superficial de la realidad. Nos dejan de preocupar las causas o las consecuencias importantes de nuestro actos, y nos centramos en las apariencias. Ponemos a un lado la esencia interna de las cosas o de las personas, y tomamos acción desde los juicios de valor y lo poco significativo. Así nuestra rutina se vuelve frívola y trivial. Sin transcendencia. No real.
Por miedo a ser herido, la intimidad se convierte en una actividad de riesgo así que, para paliar la sensación de soledad, se opta por lo virtual o lo breve. Al principio, puede parecer un triunfo el hecho de que nadie logre acercarse emocionalmente pero, en el fondo, provoca una gran sensación de vacío.
Energía
Etimología
Los mecanismos de protección nos alejan de quienes somos, ponen distancia con quienes queremos y nos hacen creer que deseamos cosas que no nos importan.
Kristen Moore
Cuando desconfiamos de nuestro poder, los mecanismos de protección se ponen en acción generando unos efectos secundarios que no son los que buscábamos. Puede que incluso te digas: «Yo soy así y no puedo cambiar.» Pero no es cierto. Entraste en desequilibrio, consciente o inconscientemente, porque pusiste tu guerrero a batallear contra fantasmas que, si miras bien, están dentro. Aunque tratemos de negarlo y te defiendas, somos energía en movimiento, un conjunto de átomos que vibran, y las emociones nos fuerzan a actuar. Puedo acompañarte a descubrir tu manera de conseguir un éxito con sentido.



